GRUPO HEUREMA. EDUCACIÓN SECUNDARIA

ENSEÑANZA DE LA FÍSICA Y LA QUÍMICA

sección: PERSONAJES OLVIDADOS DE LA FÍSICA Y LA QUÍMICA
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Marie Meurdrac: La primera química que publica un libro de Química…dedicado a la mujer.

Hasta hace dos años,  si uno accedía a la macrolibrería digital amazon, y pone en la búsqueda el nombre de Maríe Meurdrac, no se imaginaría  encontrar en el siglo XXI, una reimpresión de un libro del XVII. Pues esto ocurre con el texto de está única química francesa de dicho siglo. En 1999, se realizó la reimpresión de un texto escrito por ella, en 1666.

Solo escribió una obra: “La chymie charitable et facil en faveur des dames”. Pero marcó un hito, por ser la primera obra de química dedica a la mujer y para la mujer. Sus recetas todavía se usan en los salones de belleza.

Es una obra autodidacta. Ella misma escribe en el prólogo: “Cuando comencé este pequeño tratado fue para mi satisfacción personal y para no perder la memoria de los conocimientos que adquirí a través de largo trabajo y diversas experiencias varias veces reiteradas. No puedo ocultar que viéndolo acabado y siendo mejor de lo que había esperado, tuve la tentación de publicarlo, pero si tenía razones para darlo a la luz, también las tenía para mantenerlo oculto y no exponerlo a la censura general”

De la primera edición, autorizada por el rey Luis XIV de Francia, el 20 de diciembre de 1665, sólo existen 3 ejemplares, en la Biblioteca Nacional de París. Está dedicada a la condensa de Guiche, biznieta de un ministro de Enrique IV, su protectora y que posiblemente financió la edición, con estas palabras:

“Tomo la libertad, señora que presentaros este pequeño fruto de mis vigilias: trata de la conservación de vuestra salud puesto que os proporcionará gran número de remedios para este fin. Si tuviera el honor de agradaros, puedo afirmar que es mi mayor ansia, de vuestro humilde, sumisa y obediente servidora” fdo. Marie Meurdrac.

ALMACÉN

María la judía

Descroizilles

Fig.1

El editor de la tercera edición 21 años después de la primera (fig1), hace una semblanza de la escritora y química ya fallecida:

“Sería inútil proclamar los méritos de esta obra, las impresiones ya hechas son prueba de su utilidad. Basta decir que la señorita que lo hizo fue uno de los más bellos espíritus que aparecieron en nuestro siglo. Las personas que disfrutaron de sus sabias conversaciones rinden testimonio a su memoria.

Pero la muerte demasiado precipitada que nos la ha arrebatado, nos privó de otros tratados que ella prometía y que no fueron encontrados. Por mi parte conseguí recuperar el ejemplar que ella había revisado y ampliado en varias y nuevas preparaciones que presento en esta tercera edición. Todo lo que fue agregado y modificado figura indicado con una pequeña estrella en el índice”. 

Aunque se considera autodidacta, asistió como única mujer a los talleres de Química y Farmacia impartidos por Jean Beguin, en París. Su texto parece inspirado en el “Tratado de la materia” de Duchesne.

Por su libro y la forma en la que está escrito, se la considera pionera del movimiento feminista, recibiendo las críticas masculinas de la época.

Escribe en el libro: “Estaba convencida que la mente no tiene sexo, y que si las mujeres se cultivaran tanto como los hombres y se emplease tanto tiempo y medios en instruirlas, podrían igualarlos. Que en nuestro siglo vio nacer mujeres que en la prosa, en la poesía, en las lenguas, en la filosofía y mismo en el gobierno del estado, no ceden en nada a la competencia y capacidad de los hombres”.

Por ello aparece satirizada en la comedia “Las mujeres sabias” de Molière, escrita siete años después de aparecer la primera edición del libro de Marie Meurdrac, poniendo en boca de un personaje masculino (Clitandro), lo que decía Marie, en su libro.

El texto está dividido en 6 partes:

1-Sobre los principios, operaciones, vasos, lutos, hornos, fuegos, símbolos y pesos

2- Sobre las virtudes de los cuerpos simples, preparaciones y forma de extraer las sales, los tintes, las aguas y esencias.

3. Dedicada a los animales

4. Dedicada a los metales

5. Sobre la manera de hacer medicinas con remedios todos experimentados

6. Sobre los métodos para aumentar la belleza.

Al final expone una tabla de símbolos, pesos y operaciones químicas

 

En él aparecen conceptos y definiciones tales como:

La química tiene por objeto el estudio de los cuerpos mixtos divisibles y solubles sobre los cuales se actúa para extraer los 3 principios que son : sal, azufre y mercurio, y se hace por medio de dos operaciones generales: disolución y congelación (solve e coagule).

Del mercurio dice: Todas las cosas que están en el mundo provienen de este uno que produce tres, lo que nos podemos dar una idea del misterio adorable de la Trinidad, no sólo en cada sujeto sino en cada principio. Vimos anteriormente 3 clases de sales y de azufre. También los 3 mercurios, los cuales proceden de uno solo

Hay 3 especies de sales: fija, nitro y amonio. Y otras tres  de azufre: grosero, medio y sutil.

Para preparar sales es preciso tener cenizas, como dice el hermano Basilio Valentino.

El espíritu del vino es como el oro potable, como dice Raimundo Llull, puede curar toda clase de dolencias.

Describe la preparación del cristal mineral (sulfato potásico), ( el descubrimiento lo había hecho Glaser dos años antes) y de los medicamentos a base de antimonio (vino emético).

 

Fig.2

Aunque todo el texto está lleno de referencias a la alquimia medieval, la parte que se ha usado hasta la actualidad es aquella en la que hace referencia a la cosmética y a los tratamientos de belleza. 

Para nutrir las pieles delicadas y secas, hay que humedecerlas con “aguas de carne”, leche o pomadas. Para las pieles grasas, son buenas las aguas ácidas, con vinagre  destilado, zumo de limón, “agua de la reina de Hungría”.Las que poseen la tez gruesa, se aplicará lo mismo. Se debe aplicar la mínima cantidad de alcanfor, porque estropea la cara y hace perder los dientes. En lo concerniente al mercurio, al sublimado y al estaño, recomiendo no utilizarlos, porque no sólo destruyen la belleza sino que producen dolencias deplorables, algunas de las cuales son incurables.

 

En la parte final se adjunta aparatos alquímicos necesarios para formar sus productos cosméticos, reproducción de otros que aparecen en los tratados de autores anteriores (fig.2).